LA NUEVA ERA DE TWITTER

Desde su primer día, el nuevo dueño de Twitter, Elon Musk, delineó las prioridades: combatir el spam y bots, publicar el algoritmo que utiliza la plataforma, readmitir a los expulsados de la red, aplicar una política de moderación de contenidos más laxa y fomentar los servicios de suscripción de pago.  

Pese a que ya existía una tarifa Premium (Twitter Blue), con beneficios especiales para los suscriptores, ahora, esta posibilidad se modificó y cambió el monto, para pasar de cinco a ocho dólares mensuales, 160 pesos, aproximadamente, pero que incluirá la verificación de usuario.

 

El nuevo servicio dará prioridad a respuestas, menciones y búsquedas, lo cual es "esencial para vencer el spam/estafa", desde la perspectiva de Musk; posibilidad de publicar videos y audios largos, así como menos anuncios.



La intención del nuevo dueño de Twitter es que los usuarios tengan una experiencia más limpia, menos invasiva de publicidad y la única forma de hacerlo es cobrando por el acceso a la plataforma; trascendió que una primera propuesta era cobrar 20 dólares mensuales, 400 pesos. 

 

Según las primeras informaciones acerca de los cambios hay un interés de recompensar a los creadores de contenido y dar libertad para que la plataforma se convierta en un espacio de innovación, sin embargo, no se ha dado a conocer la forma cómo se daría alguna contraprestación. 

 

En el caso de la nueva verificación de las cuentas tampoco existe mucha claridad sobre su funcionamiento, aunque el magnate ha dejado entrever que este nuevo sistema sería utilizado para controlar spam y bots.  

 

En la era de gratuidad de lo digital, habrá que estar pendientes del comportamiento de los usuarios en torno a las tarifas anunciadas y ver si se trató de una estrategia adecuada; en México la plataforma solo concentra el siete por ciento de los usuarios, según la Encuentra Nacional sobre el Consumo de Contenidos Audiovisuales; y dos por ciento de los usuarios que usa plataformas gratuitas para acceder a contenidos de internet. 

 

Otro dato a tomar en cuenta en medio de este escenario es el documento interno dado a conocer por la agencia Reuters en el que la empresa reconocía la salida de los usuarios más activos, denominados “tuiteros pesados” -aquellos que inician sesión de seis a siete días a la semana y suben contenidos, al menos, tres o cuatro veces por semana-. 

 

La preocupación de la plataforma, antes de la compra formal de Musk, es que los “tuiteros pesados” representaban menos del 10 por ciento de los usuarios de la plataforma, pero generan el 90 por ciento de los tuits y son la base del 50 por ciento de los ingresos. Según detectó el propio análisis, estos ex tuiteros podrían haberse exiliado en plataformas más dinámicas como Instagram y TikTok. 

 

Es claro que la red social se encuentra en una encrucijada. Solo el tiempo dirá si las medidas adoptadas fueron acertadas o terminaron hundiendo el barco. 

 

Me pueden seguir, por cierto en Twitter, como @artuman. 



 

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