Se trata de una radiografía de lo que ocurre en materia de brecha digital a nivel mundial y una propuesta de instrumentación de políticas públicas que garanticen poner al usuario-ciudadano en el centro de la discusión y convertirlo en receptor social de los beneficios, no solo materia prima de las ganancias empresariales.
Uno de los postulados sobre los que avanza es que la conectividad es el primer requisito para acceder al mundo digital ya que tiene un impacto positivo y relevante sobre el empleo y mejora el Producto Interno Bruto per cápita.
“Sin embargo, 3 mil 900 millones de personas en todo el mundo, más de la mitad de la población total del planeta, todavía están no conectadas. La mayoría de ellos residen en países en desarrollo”, explica el documento.
Por tanto, propone que se desarrolle la infraestructura necesaria para avanzar en el proceso de digitalización, es decir, conectar a aquellas personas que no cuentan con acceso a las redes más avanzadas.
“Las personas no conectadas deberían ser el principal objetivo de los responsables políticos y los gobiernos. La inclusión debe ser una prioridad”, señala.
¿Qué propone en materia de infraestructura? El manifiesto sostiene que la conectividad digital deber estar considerada a nivel de los servicios básicos como agua potable y electricidad, que fueron esenciales en el desarrollo en el siglo XX.
Bajo el concepto de redes sostenibles establece que se deben mejorar o evolucionar las redes más antiguas para cumplir las demandas de una sociedad plenamente digitalizada. En las estimaciones del manifiesto, se advierte que cuando se alcance un grado óptimo de digitalización se podría concentrar hasta un millón de dispositivos conectados de manera simultánea en un área de un kilómetro cuadrado, lo cual sugiere un reto sin precedentes.
De modo que, para lograr conectar a todas las personas y objetos, las redes deberán ser más inteligentes y flexibles, ya que algunas aplicaciones requerirán mayor ancho de banda
“El entorno controlado e identificable y el nivel de ciberseguridad requeridos por la industria 4.0 serán completamente diferentes del entorno abierto y libre de acceso para personas, con libertad para conectar dispositivos (sin control) que ofrecen los accesos genéricos a Internet”, añade.
La digitalización, en definitiva, tendrá que cambiar las prioridades de los gobiernos si aspiran a logRar mejores niveles de bienestar.

Comentarios
Publicar un comentario